Si tienes sobrepeso y sientes que la dieta y el ejercicio no rinden como deberían, puede haber una causa metabólica de fondo frenando tu progreso — real, medible y tratable.
En esta página encontrarás lo que la mayoría de los pacientes desearía haber sabido antes de su primera consulta: qué está pasando en tu cuerpo, qué opciones de tratamiento existen y qué esperar del proceso.
La resistencia a la insulina es una condición metabólica estrechamente relacionada con el sobrepeso: mientras más exceso de peso —especialmente a nivel abdominal— más exigido está este sistema, y más difícil se vuelve para tu cuerpo procesar la energía que consumes.
Cuando existe resistencia a la insulina, tu cuerpo necesita producir cada vez más insulina para procesar el azúcar que comes. Esa insulina elevada de forma crónica hace que tu cuerpo tienda a almacenar grasa en vez de quemarla — especialmente en el abdomen.
Hay algo más que muchos pacientes reconocen de inmediato: cansancio constante y ganas de comer poco después de haber comido. Esto pasa porque, aunque hay glucosa disponible en la sangre, tus células no la están utilizando de forma eficiente. El cerebro interpreta esa falta de energía utilizable como una señal de "combustible insuficiente" — y responde pidiendo más comida, incluso cuando técnicamente no la necesitas.
Se puede medir y se puede tratar. Identificarla es clave para lograr tu objetivo de bajar de peso: mientras esté activa y sin abordar, cualquier plan de alimentación o ejercicio va a rendir muy por debajo de lo esperado.
Si tienes exceso de peso, puedes tener glicemia en ayunas "normal" y aun así tener resistencia a la insulina activa frenando tu progreso. Por eso la evaluación va más allá de un solo examen.
Cada paciente es distinto. Por eso seguimos un proceso de seis etapas que se adapta a tu perfil, tus objetivos y tu respuesta al tratamiento.
Analizamos tu estado de salud, composición corporal, antecedentes, hábitos y factores que pueden estar influyendo en tu peso.
Establecemos metas progresivas y realistas, enfocándonos no solo en el peso, sino también en la reducción de grasa y el bienestar metabólico.
Personalizamos las recomendaciones de alimentación, hidratación, actividad física, descanso y hábitos de acuerdo con tus necesidades.
Cuando corresponde, evaluamos la posibilidad de incorporar tratamiento farmacológico como parte de una estrategia médica integral.
Seguimos de manera objetiva tu evolución y respuesta al tratamiento mediante indicadores clínicos y antropométricos.
El tratamiento evoluciona contigo. Realizamos los ajustes necesarios para avanzar hacia tus objetivos y favorecer el mantenimiento de los resultados.
No es un trámite — es lo que permite elegir el camino correcto para ti y descartar lo que no sería seguro en tu caso.
Cada opción tiene un mecanismo, un perfil de paciente y contraindicaciones distintas. Se define en conjunto, según tus exámenes.
Imita una hormona natural que regula el apetito y la glicemia.
Mismo mecanismo que la semaglutida inyectable, en comprimido diario.
Agonista GLP-1 de administración diaria, mecanismo similar a semaglutida pero con vida media más corta.
Combina dos mecanismos hormonales, con mayor efecto sobre el apetito y el control glicémico que un agonista GLP-1 solo.
No suprime el apetito — mejora la forma en que las células responden a la insulina y reduce la producción hepática de glucosa.
Reduce la absorción de grasa a nivel intestinal.
Supresor de apetito de acción central. Distinto en mecanismo a los GLP-1 — actúa sobre el sistema nervioso central.
Hipertensión no controlada, enfermedad cardiovascular, hipertiroidismo, ansiedad significativa, embarazo
No partimos eligiendo un nombre comercial. Evaluamos tu perfil clínico — antecedentes, exámenes, objetivo — y a partir de eso definimos qué molécula tiene sentido para ti. Los fármacos GLP-1 son los más utilizados por su eficacia y seguridad, aunque no son la única alternativa ni corresponden a todos los pacientes.
No. La consulta de $35.000 incluye evaluación, historia clínica, un plan estructurado personalizado y receta para la compra de medicamentos. Estos no los vendemos nosotros — se compran en la farmacia de tu elección.
No. El valor de la consulta corresponde solo a la evaluación médica. Si tu caso requiere exámenes, te indicamos cuáles y los realizas de forma independiente, en el laboratorio de tu preferencia.
En Chile varían aproximadamente entre $140.000 y $350.000 al mes según marca y dosis. Cuéntale tu presupuesto a tu médico en la consulta — es información clave para elegir una opción que puedas sostener en el tiempo, no solo iniciar.
Es un tratamiento médico supervisado, no automedicación. No se indica ningún fármaco sin evaluación y exámenes previos. Cada indicación considera tus antecedentes y contraindicaciones específicas.
Los más frecuentes son náuseas, distensión abdominal y cambios digestivos al iniciar o subir de dosis — en general transitorios y manejables ajustando la titulación. Cada fármaco tiene un perfil distinto, que revisamos en tu ficha de tratamiento.
Cuando hay resistencia a la insulina de por medio, una dieta genérica no corrige la causa: tu cuerpo sigue interpretando que necesita más energía aunque ya hayas comido. Por eso el tratamiento parte por entender qué está pasando metabólicamente, no solo por reducir calorías.
Puede no ser adecuado para ti si buscas comprar el medicamento sin evaluación previa, si estás embarazada o en lactancia, si tienes contraindicaciones que deben evaluarse antes, o si esperas un resultado sin ningún ajuste de hábitos. Esto se conversa en la primera consulta.
Atendemos pacientes mayores de 18 años.